LA REFORMA DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE EL VISO
EN EL SIGLO XVIII POR EL ARQUITECTO DIEGO ANTONIO DÍAZ

Nuestra iglesia es un templo religioso perteneciente al estilo mudéjar parroquial hispalense que empezó a construirse a finales del siglo XV, concretamente hacia 1470, según la opinión de Luis Fernando de la Villa Nogales, sobre los restos de un morabito musulmán y un eremitorio franciscano.
Su planta, algo irregular, es producto de numerosas reformas y reconstrucciones, obligadas por el inexorable paso del tiempo o por grandes catástrofes (terremoto de Carmona de 1504, el gran incendio de 1630– cuyos grandes daños en el templo son observados por el monarca Felipe IV, que iba de camino a Carmona–, el terremoto de Lisboa de 1755,…).
Son numerosos los arquitectos y maestros de obras que intervienen, en mayor o menor grado, en dichas reformas o reconstrucciones, pero, sin lugar a dudas, el nombre más ilustre de todos ellos es el de Diego Antonio Díaz. Este insigne sevillano, nacido hacia 1680 y muerto en 1748, “es uno de los arquitectos andaluces más interesantes de su tiempo

No obstante, de su valiosa producción arquitectónica, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, lo que más nos interesa por razones obvias es la remodelación que realizó de la Iglesia de Santa María del Alcor de El Viso en la primera mitad del Siglo de Las Luces. Parece demostrada su intervención en nuestro templo parroquial, aunque no lo está tanto las partes que reedificó y reformó, así como lo que pervive de su obra, pues nuestra iglesia fue seriamente dañada por el Terremoto de Lisboa de 1755.
Alfredo Morales, entre otros, atribuye a este artista sevillano la construcción en 1731 del campanario de nuestra parroquia, así como la remodelación de las tres puertas del templo (las dos existentes en la actualidad y otra, situada a los pies del edificio en su nave central, que se cerró a finales del siglo XVIII para colocar una exquisista y majestuosa sillería de estilo rococó procedente del Convento del Corpus Christi de nuestra localidad.
Peláez del Espino coincide con el anterior en la fecha de las obras de reforma acometidas por Díaz, pero no menciona nada sobre la construcción o reforma del campanario. Sin embargo, le atribuye la realización de la gran cúpula del presbiterio, sustituyendo a la originaria medieval, así como las tres embocaduras de sus respectivas  puerta. Asimismo, señala que este arquitecto mimetizó el antiguo morabito musulmán (actual Capilla del Cristo del Amor) con el resto del edificio.
Se  indica con acierto que la construcción del campanario actual no puede ser atribuida al arquitecto Diego Antonio Díaz, pues hubo de ser derribado en 1756, dado su estado de ruina tras el Terremoto de Lisboa del año anterior, procediéndose a la construcción del actual. Sin embargo, es posible que la nueva torre se pareciera en algunos aspectos al edificado por Díaz, pues sus vigorosos contornos, su sobriedad decorativa, el empleo de elegantes pilastras a cada lado de los vanos de las campanas, etc, parecen propios de su personal estilo.
Parece probable que Díaz reformara las tres puertas de nuestro Templo Parroquial, adaptándolas a su gusto arquitectónico. Centrándonos en la actual puerta principal, situada en una de las naves laterales, podemos vislumbrar su maestría al enmarcarla con dos sobrias pilastras de ladrillo, coronadas por un elegante frontón partido. Sin embargo, comparándolas con algunas de las portadas que realiza o reforma para otras iglesias, hemos de afirmar que las visueñas son más modestas, posiblemente por la falta de medios para acometer las obras (los recursos empleados procedieron del secuestro por parte del Arzobispado de la cuarta parte de los diezmos de la localidad, ante la falta de recursos propios del Templo de Santa María del Alcor de El Viso).
Desgraciadamente, parte de las obras de reforma acometidas por este arquitecto sevillano no han llegado a nuestros días, debido sobre todo al efecto devastador del Terremoto de Lisboa, que afectó gravemente a numerosos edificios de nuestra villa, no siendo una excepción nuestra parroquia.

El Viso del Alcor también se vio afectado por el gran terremoto, produciéndose numerosos daños materiales, pero ninguna pérdida humana, tal como señala el párroco visueño Juan de Agripino de Herrera: Cit. “…decimos que por cuanto el día sábado primero de este mes de noviembre del corriente año de mil setecientos cincuenta y cinco a horas de las diez de la mañana experimentó el Universo el más espantoso terremoto que han visto los nacidos, de tierra el mayor temblor…sin que quedase capitel, edificio, torre ni templo que no padeciese su derrota. En cuya hora todo fue lamentos, suspiros, congojas, sin otro alivio que el de la Divina Piedad a la que todos recurrimos pidiendo a voces misericordia y habiéndola conseguido este pueblo sin pérdida de vida ni lesión de persona alguna… de lo que piadosamente creemos nos reservó la Divina Clemencia por medio de la milagrosa protección de el Glorioso padre patriarca San José”.

En agradecimiento a esta protección, San José fue declarado copatrono de la villa el 19 de noviembre del referido año.
Este magno temblor de tierra afectó gravemente a la Capilla Mayor de nuestra Iglesia, al igual que a su torre y a otras dependencias, lo que provocó que hubieran de ser urgentemente reconstruidas debido a su estado ruinoso. Por tanto, una parte considerable de la obra de Diego Antonio Díaz se perdió para siempre, aunque se considera que la intervención de este gran arquitecto sevillano no puede quedar en el olvido, por lo que espero que este artículo contribuya a evitarlo.

Interior de la parroquia de Santa Maria del Alcor

INTERIOR DE LA PARROQUIA EN EL AÑO 1960

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