La Hermandad de los Dolores surge a principios de los años veinte, cuando un grupo de jóvenes de El Viso del Alcor se reúnen en torno a la veneración que le profesan a la Bendita Imagen de Nuestra Señora de los Dolores, a la cual se le rinde culto en la Iglesia Parroquial de Santa María del Alcor, en el Altar del Sagrario.
Así, ésta Imagen pertenecía a la Real Hermandad Sacramental, lo cual anticipa ya la relación especial de convivencia que mantendrán ambas Corporaciones, además del culto al Santísimo Sacramento que rinden desde un principio.

Sus fundadores son cinco jóvenes parroquianos de la localidad, que alentados por el entonces capataz del paso de la Virgen de los Dolores, don Ramón Guerrero Jiménez, se constituyen en Hermandad. Éstos son D. Manuel Guerrero Borreguero, D. Rafael de los Santos Falcón, D. Aurelio Jiménez León, D. Camilo León Guerrero, y D. Manuel León Cordones.

La fecha exacta de la fundación de la Hermandad es el 16 de abril de 1922, con el título de Hermandad del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de los Dolores. No obstante, la aprobación de las reglas por parte del Arzobispado dura varios años, iniciándose el proceso de erección canónica el 7 de noviembre de 1925 mediante la solicitud del Sr. Cura Párroco de El Viso, D. Primitivo Tarancón, al Sr. Cardenal Arzobispo Hispalense.

Cabe destacar que en el momento en que la Hermandad es erigida canónicamente, cuenta con apenas 35 hermanos. Así, la poca masa social contrasta con las ilusiones y proyectos que presentan estas personas, haciendo actividades para recaudar fondos, tales como rifas, cultivo de tierras… y obras de caridad, como donaciones de pan a los pobres.

La primera Estación de Penitencia de la Hermandad la realiza la Semana Santa de 1924. El primer Besamanos a la Santísima Virgen de los Dolores, por su parte, es el Viernes de Dolores de 1930, que se realizó tras la Función Principal de Instituto, y en el que intervinieron la Banda Municipal y un coro, contando el acto con más de 1500 personas (entre ellas, la Junta de Gobierno de la Hermandad y todas las autoridades del pueblo).

La Estación de Penitencia de este año la realiza el Jueves Santo por la noche, posesionando el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz (imagen desaparecida en la Guerra Civil) seguido de la Virgen de los Dolores bajo palio, y el Viernes Santo al atardecer, posesionando el Cristo de la Vera-Cruz, seguido del Santo Entierro (imagen que actualmente está en el Convento del Corpus Christi de la localidad) y tras él la Santísima Virgen.

En 1936 no hace Estación de Penitencia, sustituyéndose por la celebración de un Septenario rezado y una Misa con Comunión General el Viernes de Dolores.

El 21 de julio de este año ocurren unos sucesos que marcan la historia de la Hermandad, como van a ser la salvación de la quema y profanación del Santísimo Sacramento y de la Bendita Imagen de la Dolorosa, que lleva a cabo el Sacristán de la Parroquia y Hermano fundador de la Corporación, D. Manuel Guerrero Borreguero.

Esta Hermandad lleva la iniciativa para restaurar la Iglesia Parroquial y para reorganizar la Hermandad Sacramental, que si bien fue fundada a mediados del siglo XVI, había desaparecido temporalmente debido a una crisis.

En el año 1938, la Hermandad hace Estación de Penitencia a petición de varios hermanos, posesionando el Viernes Santo por la tarde con la imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte (que actualmente se encuentra en la Sacristía de la Parroquia) y Nuestra Señora de los Dolores.

Cabe destacar los impulsos que le dan los hermanos en estos años a la Corporación. Así, en 1940 se encarga la confección de un palio para el paso de Nuestra Señora de los Dolores. Dos años más tarde, se compra un paso dorado de estilo gótico a la Hermandad del Santísimo Cristo de las Aguas de Sevilla, con el que posesionó el Santo Entierro. En 1944, se acuerda en Junta de Gobierno adquirir una nueva Imagen que sería un Crucificado, y que tendría el título de Santísimo Cristo del Amor, lo cual no se lleva a cabo hasta décadas más tarde.

Sería en 1960 cuando se adquiere la Imagen del Crucificado, la cual procede de la Capilla de la Santa Espina de la Iglesia de San Martín (de la feligresía de San Andrés de Sevilla), y casualmente tenía la advocación de Cristo del Amor.

En la Semana Santa de 1966 ocurre un hecho trascendental que marcará el futuro de esta Hermandad, como va a ser que por primera vez el paso de la Santísima Virgen de los Dolores va a ser portado por el gremio de hortelanos del pueblo, los cuáles se ofrecen gratuitamente a la Hermandad, y así ésta deja de contratar costaleros a sueldo como era lo usual en nuestra localidad y en Sevilla (siendo la pionera en realizarlo). Así, hoy día continúan descendientes de estos hortelanos, siendo ya éstos hermanos costaleros de la Hermandad.

En 1967, en Cabildo General Ordinario se propone la fusión de la Hermandad de los Dolores con la Real Hermandad Sacramental, la cual no llegó a realizarse.

Años más tarde, en la procesión del Viernes Santo de 1970, le ocurre un desgraciado accidente a la Imagen del Santísimo Cristo del Amor, al quedarse enganchada la cruz en un cable en la Plaza Sacristán Guerrero, cayendo el Cristo a las escalinatas de la “Plazoleta de los Caídos”, siendo posteriormente restaurada la Imagen en Sevilla por un grupo de técnicos dirigidos por el Profesor don Francisco Peláez del Espino.

En 1976, los hermanos de la Corporación adquieren un solar en la calle Horno nº 8, para construir la Casa de Hermandad, lo cual se consigue ya en 1982, cuando la inaugura el Y Rvdmo. Arzobispo de Sevilla, D. Carlos Amigo Vallejo.
En la Semana Santa de 1978 se produce otro hecho relevante en la Corporación, al ser portado el paso del Santísimo Cristo del Amor por los hermanos jóvenes de la Hermandad, lo cual perdura hasta la actualidad.

A partir de 1979, la Hermandad de los Dolores decide por mayoría unirse a la Real Hermandad Sacramental, por lo que se inician los trámites oportunos para la fusión, colaborando ambas Corporaciones en sus actividades de forma conjunta, y siendo apoyados por el Cura Párroco de la localidad, don Manuel Rodríguez Romero. Nombran entonces incluso a una Junta de Gobierno común de forma provisional, presidida por D. Salvador Jiménez Sánchez-Barbudo. No obstante, en 1987 llega un comunicado a la Parroquia del Secretariado Diocesano de Hermandades y Cofradías, denegando la fusión de las Hermandades.

A pesar de no estar unidas, ambas Corporaciones continúan actuando de forma conjunta en diversas actividades (como la Procesión del Corpus Christi) y comparten numerosos hermanos. Así, en 1990 se inicia un nuevo proceso de fusión, por iniciativa esta vez del Cura Párroco de El Viso, don Mario Fermín Ramos Vacas (debido a la falta de hermanos que padece la Hermandad Sacramental), que concluye satisfactoriamente y con brevedad, debido a la favorable predisposición que había en ambas Hermandades.

Queda así esta Hermandad Visueña, fruto de la Antigua Real Hermandad Sacramental, y la Hermandad de los Dolores, como única Asociación Eclesial.

ANTIGUA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO,
ÁNIMAS BENDITAS Y SANTO LIGNUM CRUCIS
Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL AMOR,
SANTO ENTIERRO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

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