El Convento de los Mercedarios Descalzos del Corpus Christi, anexo al cual se encuentra la Iglesia Conventual, se edifica entre 1604 y 1617, obras llevadas a cabo porDiego Pérez Alcaraz, siendo costeado por la IV Condesa de Castellar, Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, para que se ubicase en éste una comunidad de frailes mercedarios.Claustro del Convento y Espadaña de la Iglesia Mercedaria
En su originaria concepción, el Convento poseía un claustro y entorno a él se disponía en el piso bajo de una despensa, la cocina, el refectorio, la “sala de reposo”, la portería, la hospedería, y la sala capitular, que mediante una escalera se accedía a la planta superior, donde se encontraban las celdas de los frailes; Anexo a este edificio se encontraba la Iglesia, que por el otro lado se comunicaba con elPalacio de los condes, de modo que a través de dos ventanas abiertas en la tribuna de la Capilla Mayor de la Iglesia, asistían a Misa desde el Palacio los condes y los que lo habitaban.
No obstante, de estas edificaciones sólo se conservan el claustro y escalera del Convento, y la Iglesia, la cual posee el coro y la espadaña del campanario añadidos posteriormente, además de que el Retablo Mayor no es el primigenio de yesería, sino que es una pieza en madera obra del tallista sevillano Juan Cano y realizada en 1762.
Fachada del Convento MercedarioLa fachada del conjunto se define por las dos puertas de acceso al conjunto, ventanas, balcones y una cornisa escalonada muy plana de remate. Así, la puerta de la Iglesia conventual es adintelada, flanqueada por pilastras acodilladas con arquitrabe superior, friso (con triglifos y metopas) y cornisa (mediante pequeñas molduras mixtilíneas laterales y ventana central); refleja, pues, una gran sobriedad, dentro de la fase purista del Barroco en que se reforma (finalizándose en 1776). La puerta conventual, por su parte, es igualmente adintelada, flanqueada por un panel con orejetas, arquitrabe con molduras acodaladas sobre él, y tímpano semicircular roto a modo de veneras superior; en el centro de éste aparece un interesante retablo cerámico que representa a San Pedro Nolasco embarcando para redimir cautivos, datado en 1630.
El claustro del convento presenta cuatro frentes con seis pilares dóricos cada uno, los cuáles se unen mediante arcos de medio punto, y los frentes se engarzan al ser los pilares en forma de L. Las galerías del claustro se cubren con bóvedas de medio cañón con lunetos, que se sustentan con arcos fajones, excepto los cuatro vértices (del tipo aljibe o rincón del claustro). El piso inferior se separa del primero mediante un friso volado, corrido y un arquitrabe decorado con gotas. El piso superior consta de balcones y lienzos alternados.

Interior de la Iglesia ConventualLa Iglesia conventual presenta una nave única cubierta con bóveda de cañón con lunetos, y en el presbiterio cúpula de media naranja rebajada, que en el exterior se manifiesta mediante tejado a dos aguas (a un agua sólo da hacia la calle). En el vestíbulo se encuentra, en el lado de la epístola, una capilla donde se encuentran los titulares de la Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno. A los pies de la nave se encuentra el coro alto.
La nave se estructura mediante pilastras decorativas que separan altares laterales, y retablo  tardio-barroco  en el altar mayor presidido por la imagen de Ntra. Señora de la Merced (destaca la imagen del Patrono de la villa que se encuentra en él, San Pedro Nolasco).

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