ENCUENTRO PARROQUIAL
(18 de noviembre de 2014)
ECONOMÍA Y PATRIMONIO PARROQUIAL.
CONSEJO PARROQUIAL DE ASUNTOS ECONÓMICOS
1ª Parte
Se trataron los siguientes puntos:
– Los testimonios bíblicos y el ejemplo de la Sagrada Familia y de Cristo mismo en
relación a ofrendas, impuestos, etc. Jesús elogió a la pobre viuda y denunció a los
que daban de lo que les sobraba y para aparentar (haciendo ruido en el
gazofilacio).
– Se mostró documentación (presentación de cuentas, informe económico,
decretos…).
– Aquella comparecencia en Palacio para lo de la Casa Rectoral y la que iba a ser
nueva parroquia en la Barriada de la Paz.
– Obras:
1. Casa rectoral. Se paga la mensualidad de un préstamo.
2. Cochera.
3. Casa de la calle Albaicín…
4. Vivienda del Vicario Parroquial (aneja arriba de la Casa Rectoral).
5. “Capilla-Salón” que podríamos hacer en terreno Bda. del Carmen…
6. Se arregló en estos días problema muy serio de tejados.
– ¿Por qué no se logró ni se logra crear debida o satisfactoriamente en la parroquia
el Consejo de Asuntos Económicos de la misma? Falta mucho que madurar y
perfilar al respecto
– Contamos con la pertinente documentación canónica y estatutaria.
– Los ingresos parroquiales (siguiendo el decreto económico interdiocesano
andaluz): Tasas, aranceles, estipendios, colectas…, rifas, actividades…
1. El criterio del discernimiento según “proporcionalidad”.
2. El criterio de exhortación por encima de la obligación.
3. Quien no pueda que no pague, pero sí que se vea, aunque mínima, “la
voluntad” (nadie sin colaborar, por poco que sea…).
4. La rifa de la Cesta de Navidad…
5. ¿Y qué pasó o pasa con la “Atrocomatroco”?……
– Éstas son las colectas más importantes y de riguroso cumplimiento:
1. De Caritas cada primero de mes.
1. Superar la “dicotomía” Parroquia-Caritas (las dos son de ayudar
por igual o con la debida proporcionalidad).
2. DOMUND.
3. Iglesia Diocesana.
4. Manos Unidas.
5. Seminario.
6. Custodia de Tierra Santa.
7. Pro Orantibus.
8. Óbolo de San Pedro.
– Los gastos y las aportaciones parroquiales: La limpieza en la parroquia (tendría
que salir de las cuotas parroquiales):
1. Hay gastos con los que corro yo mismo o al menos puedo decir que no
practico la más mínima corrupción o aprovechamiento como párroco al
respecto. Los curas no nos enriquecemos…
2. Me ha dolido muchísimo cuando he sabido de críticas contra mí al
respecto…
3. Mención o tratamiento aparte merecerán el mantenimiento y
sostenimiento de los edificios que no son estrictamente la parroquia pero
que no dejan de ser ella misma:
1. Casa de la calle Albaicín.
2. Iglesia del Corpus Christi (Convento).
3. Capilla de Vera Cruz y Virgen del Rosario.
4. Sede de Caritas…
– Las cuotas parroquiales (y demás aportaciones…):
1. Vergonzoso que haya tan pocas.
2. Idem que no se lancen a correr con ellas:
1. Quienes se ve que realmente pueden.
2. Quienes son representativos o representativas en la parroquia.
– Caritas Parroquial merece que le dediquemos su atención aparte.
– Atención aparte merecerá también la Residencia de Mayores San Pedro Nolasco,
una entidad no parroquial pero en la que tiene que ver la parroquia, juntamente
con Caritas Diocesana y Ayuntamiento, con gerencia de la ONG “Mensajeros de
la Paz”.
2ª parte
CONSEJO PARROQUIAL DE ASUNTOS ECONÓMICOS
“En toda parroquia ha de haber un consejo de asuntos económicos que se rige,
además de por el derecho universal, por las normas que haya establecido el Obispo
diocesano, y en el cual los fieles, elegidos según estas normas, prestan su ayuda al
párroco en la administración de los bienes de la parroquia, sin perjuicio de lo que
prescribe el can. 532”. (Can. 537).
Los integrantes del Consejo de Asuntos Económicos son designados por el párroco,
mediante nombramiento escrito, en número aproximado de cinco y por un plazo de tres
años, quedando la posibilidad de que, por razones justificadas, el mismo párroco
revoque tal nombramiento. La función de este Consejo es eminentemente consultiva,
según las indicaciones concretas que el párroco vaya expresando.
Competencia fundamental del Consejo de Asuntos Económicos es ayudar al párroco a
garantizar que los bienes que corresponden o pertenecen a la Parroquia estén destinados
para los fines que la Iglesia debe utilizarlos, a saber:
1) Las necesidades del culto o de las celebraciones litúrgicas.
2) La acción evangelizadora en el ámbito parroquial.
3) Los gastos pastorales de formación cristiana de los fieles en general o de los
agentes de pastoral en particular.
4) La colaboración y promoción del área formativa más referente a la pastoral
vocacional.
5) Las obras de caridad y acción social (Caritas forma parte de la economía
parroquial y del Consejo Parroquial de Asuntos Económicos).
6) Cuidado patrimonial, de los bienes muebles e inmuebles de la parroquia
(inventario y actualización del mismo).
7) Honesto sostenimiento del clero parroquial y de lo necesario para la salud del
mismo.
8) Apoyo solidario a obras eclesiales supra-parroquiales, particularmente:
a. Fondo común diocesano.
b. Misiones.
Para que el Consejo Parroquial de Asuntos Económicos cumpla bien su cometido será
necesario que los miembros que lo componen tengan competencia y la información
necesaria de la situación económica en la que se encuentra la parroquia como entidad.
Así mismo se requiere que el Consejo participe e intervenga dando sus aportaciones
(aconsejando) para fijar el presupuesto económico parroquial de cada período y año.
Será del todo necesario y conveniente que el Consejo Parroquial de Asuntos
Económicos se emplee en actividades encaminadas a lograr fondos parroquiales que la
parro-quia pueda destinar a diversas iniciativas (pastorales, sociales, de caridad, etc.).
Recor-demos cómo una vez surgió lo de la Caseta “Atrocomatroco”.
Otra competencia propia del Consejo Parroquial de Asuntos Económicos será la de
colaborar con el párroco, en la medida que éste lo solicite o requiera, en las gestiones
laborales en relación de las personas que, a sueldo o por gratificaciones, prestan sus
servicios a la parroquia, así como en los asuntos fiscales y en el cumplimiento de las
demás obligaciones que la parroquia, como entidad jurídica, tiene con el Estado, de
modo que todo sea legal, jurídico, seguro…
Es necesario que en la parroquia, y concretamente en su área de asuntos económicos,
haya un asistente del párroco o coordinador/a al respecto, el cual (o la cual) habrá de
tener en cuenta:
– Que en sus funciones depende totalmente del párroco, sin que pueda hacer nada
por su cuenta y riesgo.
– Que pueda supervisar todo lo referente al personal con nómina o cobros que exista
en la parroquia.
– Que asista y aconseje al párroco y a sus equipos (coordinadores) en la
administración de necesidades, medios, recursos materiales y económicos,
iniciativas a emprender, etc.
Responsabilidades del asistente administrativo (qué hace, para qué lo hace, cómo
lo hace):
– Negocia con proveedores.
– Controla las cuentas de colectas, cepillos, etc.
– Hace trámites bancarios: depósitos, cheques, conciliaciones bancarias, expediente
de estados de cuenta, control de cuotas. Sin tener firma en las chequeras, ni
poderes para disposición de dinero por ningún medio físico o electrónico.
– Hace provisión de gastos por períodos o fechas.
– Prepara las nóminas y documentos legales y fiscales necesarios para contratar y
despedir personal.
– Prepara la información para el contador o la contabilidad.
– Elabora y tramita: altas, bajas y modificaciones respecto a las instancias que
corresponda.
– Controla y realiza el pago de impuestos y derechos de la parroquia y las
retenciones que hagan al personal.
– Coordina los espacios relativos a la acción pastoral dentro de la parroquia.
– Prepara el presupuesto anual (con desglose mensual) con la información que le
proporcionan todas las áreas de la parroquia.
– Presenta las cuentas a las instancias (administración general) diocesanas.
– Prepara junto con el párroco (y con el secretario o la secretaria de Consejo) cada
reunió que hubiera de convocarse en relación a la economía parroquial o por algún
asunto de la misma.
¿Qué se requiere de la persona asistente o coordinador/a de economía
parroquial?
– Evidentemente, que sea persona capacitada, sensible en su mejor sentido eclesial y
comprometido/a en la acción evangelizadora y misionera de la Iglesia.
– Evidentemente, que además de un/a técnico, sea creyente practicante (vida de
oración, sacramental…).
– Que sea de buen trato, además de persona con conocimientos administrativos, con
experiencia laboral en este campo o tarea.
– Que sea ordenado/a y tenga capacidad negociadora.
– Que su honestidad sea de total reconocimiento y esté garantizada (no puede haber
“choriceo” en la Iglesia).
– Que tenga cercanía y atractivo con toda la feligresía y con todo el mundo.
– Y capacidad para lograr que no se detengan o bloqueen los cometidos pastorales
por problemas de fondos o recursos y mantener un orden en el manejo de los
mismos, con la garantía de una total transparencia y un escrupuloso cumplimiento
normativo y legal.

D. Francisco Suarez Salguero , Parroco de la Santa María del Alcor.

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