ENCUENTRO PARROQUIAL
(Martes 9 de junio de 2015)

DIOS SE DA A CONOCER

Catecismo 203-267 y Lc 15, 11-32

– Dio –no una fuerza extraña o anónima– tiene Nombre.
– La teofanía de la zarza y otras.
– Dios y los ídolos (el becerro de oro): Dios clemente y misericordioso.
– Dios es Amor (digno de nuestra total confianza).
– Dios es UNO Y TRINO.
– El Bautismo EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO.
– En el “nombre” y no en los “nombres” (ya lo señaló el Papa Vigilio, año 552, cf. DS 415).
– Lectura trinitaria de Lc 15, 11-32 (se procede a ella).
– El anillo del hijo pródigo…
– El anillo en las bodas: “N., recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo…”.
– La Santísima Trinidad, en la historia y como dogma.
– El caso de Shahbaz Bhatti (para concluir nuestro encuentro de hoy):

Shahbaz Bhatti (Lahore, 1968 – Islamabad, 2011). Ministro de Minorías de Pakistán del Gobierno presidido por Asif Ali Zardari y cristiano católico, asesinado el 2 de marzo de 2011 por islamistas a causa de su oposición a la ley de la Blasfemia y su defensa de Asia Bibi. Su asesinato, perpetrado por militantes de Tehrik-i-Taliban, estuvo precedido de cinco fatuas pidiendo su muerte y amenazas telefónicas de decapitación. Ta-les amenazas no le arredraron ni le hicieron callar: “La ley de la Blasfemia es una herramienta de violencia contra las minorías, especialmente contra los cristianos” y “me puede costar la vida, pero seguiré trabajando para modificar una ley que se usa para saldar asuntos personales”. El cumplimiento de su deber como Ministro de Minorías y su compromiso personal en el apoyo a las víctimas de la intolerancia de los islamistas radicales terminaron convirtiéndole en un mártir. Su muerte fue precedida por la del gobernador del Punjab, Salmaan Taseer, por idénticos motivos.
Os invito a que os unáis a la siguiente oración (trinitaria), de Shahbaz Bhatti:

Padre, que todos los cristianos del mundo extiendan sus manos,
como puentes de solidaridad, amor, comprensión, colaboración y tolerancia
entre todas las religiones y pueblos.

Señor Jesús, mantennos fieles a ti y por medio de tu amor
ganemos los corazones y las mentes de los extremistas.

Espíritu Santo, infunde con tu soplo el cambio positivo
para que la gente no se odie,
no se maten en nombre de la religión,
sino que se amen los unos a los otros.

Sólo Tú, Dios Uno y Trino, a través de tus caminos,
puedes traer la armonía, la paz y la comprensión al mundo.

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