ENCUENTRO PARROQUIAL

Martes 15 de noviembre de 2016

UNA DE LAS CONCLUSIONES DE LO QUE VIMOS EN ESTE DÍA

TRAS LA LECTURA DEL CAPÍTULO 24 EN SAN MATEO

En la parte final del mencionado capítulo (42-51): “Estad preparados…”.

san-mateoSi cada uno de nosotros hiciera lo que tiene que hacer, todo sería bastante diferente, bastante bueno. Pero en el mundo real no hacemos lo que tenemos que hacer, sino que hacemos, muchas veces, lo que no es bueno, lo que no tenemos que hacer; y empleamos mucho tiempo hablando de cómo hacer que los demás hagan lo que deben hacer.

A fin de cuentas, ni hacemos lo nuestro (lo que debiéramos) ni dejamos a los demás hacer lo suyo (lo que debieran).

¿Acaso no fue esto lo que pasaba en el caso de los fariseos a los que Jesús tanto denunció? ¿Acaso no es esto también lo que sucede en nuestro caso, pues es bastante lo que tenemos de fariseos? Pareciera que estamos demasiado ocupados “cambiando y arreglando el mundo” con nuestras ideas, sin darnos cuenta que el cambio viene del servir y de la fidelidad.

¿Cuántas veces pensamos que vivir en los zapatos del otro, o ponernos en el lugar del otro sería más fácil? ¿Cuántas veces creemos que haríamos mejor las cosas que los demás? ¿Cuántas veces juzgamos a los demás por lo que hacen y no miramos lo malo que hacemos nosotros o que no lo hacemos con mejor sentido?

Ay de nosotros, si nos encuentra el Señor criticando a los demás en vez de estar trabajando por cambiar nuestros propios defectos.

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