ENCUENTRO PARROQUIAL

Sábado 4 de marzo de 2017

SOBRE CRISTO RESUCITADO:
AL TERCER DÍA RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS

(Catecismo, 638-658)

Sobre la historicidad de la resurrección de Jesucristo: ¿Fue esta resurrección un hecho histórico? El anuncio de esta resurrección es central como anuncio evangélico, pero ¿fue un hecho histórico o pudo ser un mito, o un invento de los apóstoles, una impresión subjetiva…?
Se distribuyen por días los siguientes números (añadidos al comentario o lectura de los propios del Catecismo).

A favor de la historicidad de los relatos del sepulcro vacío está seguramente el papel central de las mujeres –en particular de María Magdalena–, que por el derecho hebreo de aquel tiempo no tenían ningún valor como testigos.
El judaísmo de la época de Jesús estaba embebido o imbuido de “machismo”. Y de hecho el retrato de la mujer que surge de la Biblia no es muy reconfortante. En el libro de los Proverbios, por ejemplo, se pone de relieve su naturaleza loca, pendenciera, lunática y melancólica. Pero sobre todo, en sus Antigüedades Judías, el historiador Flavio Josefo, judío, escribe que “los testimonios de mujeres no valen y no son escuchados entre nosotros, a causa de la ligereza y de lo traicionero de este sexo”.
Por tanto, no es históricamente plausible que los evangelistas, intentando inventar una leyenda creíble, indicaran a las mujeres precisamente como testigos privilegiados del sepulcro vacío de Jesús y de sus primeras apariciones cuando, en la sociedad judía del siglo I no podían ser testigos.
Es verdad que en la lista de los primeros testigos de la resurrección recogida en la primera Carta de San Pablo a los Corintios se pone en primer lugar la aparición de Cristo a Pedro: “Se apareció a Pedro y luego a los Doce” (1 Cor 15, 5). Esta prioridad es confirmada por Lucas aunque con una formulación distinta: “Verdaderamente el Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón” (Lc 24, 34).
Y sin embargo, en el relato más detallado que tenemos sobre el descubrimiento de la tumba vacía que se encuentra en Juan –cuyo Evangelio fue redactado posteriormente, hacia el final del primer siglo I, aún presentando en sus estratos profundos recuerdos anteriores de los de los evangelios sinópticos– se lee que María Magdalena fue la primera a la que se apareció el Señor resucitado. Ella, a quien Jesús había librado de siete demonios y que se había convertido en su discípula, siguiéndole hasta la muerte en el Calvario, es la primera testigo en el alba primaveral de esa Pascua de abril de principios de los años 30.
Según otro Evangelio, el de Mateo, María Magdalena y “la otra María” encontraron a Jesús mientras volvían de haber descubierto el sepulcro vacío (Mt 28, 9-10). En estos dos Evangelios el mismo Señor resucitado (Jn 20, 17; Mt 28, 10) y un ángel (Mt 28, 7) dijeron a las dos mujeres (Mateo) o sólo a María Magdalena (Juan) que llevaran la noticia de la resurrección a los discípulos.

AVISO:EL MARTES 7 EL ENCUENTRO ES A LAS 20:00 HORAS , EN LA PARROQUIA

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