Salida Procesional Ntrª Srª del Carmen

Puntualmente y tras la celebración de la solemne función a las 22:00 horas traspasaba las puerta de la Iglesia Santa Mª del Alcor, la salia de la comitiva que precedía por la Virgen del Carmen , formada por hermanos y hermanas y un cuerpo de acólitos, a los sones de Estrella de los mares, interpretada por la banda de música Santa Mª del Alcor , de nuestra localidad.
Este año como novedad y estreno ha sido la luminaria del paso de la virgen , las velas de los candelabros de guardabrisas han sido sustituidos por luz eléctrica, dando así al conjunto del paso una luz radiante.
Fueron muchos los vecinos que, a pesar del calor que reinó el sábado 16, quisieron salir a la calle a acompañar a la Virgen del Carmen en su recorrido por el centro de la localidad, en una salida muy especial marcada por la celebración del Año de la Misericordia.

IMG_20160716_220632[1]

IMG_20160716_223000[1]

IMG_20160716_223938[1]

IMG_20160717_005356[1]

IMG_20160717_005845[1]

IMG_20160717_005836[1]

Encuentro Parroquial

Encuentro parroquial martes 12 de julio de 2016.

Del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?». Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas». «Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?». Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo». Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.

Jesús plantea dos preguntas a sus discípulos. La primera: “La gente, ¿quién dice que es el Hijo del hombre?” es una pregunta que demuestra en qué medida el corazón y la mirada de Jesús están abiertos a todos. A Jesús le interesa lo que piensa la gente no para complacerla, sino para poder entrar en comunicación en ella. Sin saber lo que la gente piensa, el discípulo se aísla y empieza a juzgar a la gente según sus pensamientos y convicciones.
La segunda a los apóstoles ” y vosotros ” ¿que pensáis de mi , quien soy yo ?, a Jesús le interesaba la respuesta de los apóstoles ya no lo que digan la gentes sus comentarios y murmuraciones, si no ellos fieles directo del mismo Jesús, el que se atrevió a responder fue Simón Pedro.«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».

Encuentro Parroquial

El Encuentro parroquial de hoy 28 de junio ha esta enfocado y reflexionado en los Apóstoles Pedro y Pablo.

Solemnidad de san Pedro y san Pablo,Fiesta, 29 de junio apóstoles.
Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llámado Pedro.
Pablo, apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos. Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración. († c.67)

San Pedro:
Fue uno de los doce apóstoles de Jesús. Su nombre era Simón, pero Jesús lo llamó Cefas que significa “piedra” y le dijo que sería la piedra sobre la que edificaría Su Iglesia. Por esta razón, le conocemos como Pedro. Era pescador de oficio y Jesús lo llamó a ser pescador de hombres, para darles a conocer el amor de Dios y el mensaje de salvación. Él aceptó y dejó su barca, sus redes y su casa para seguir a Jesús.
-Vio a Jesús cuando caminó sobre las aguas. Él mismo lo intentó, pero por desconfiar estuvo a punto de ahogarse.
-Prensenció la Transfiguración del Señor.
-Estuvo presente cuando aprehendieron a Jesús y le cortó la oreja a uno de los soldados atacantes.
-Negó a Jesús tres veces, por miedo a los judíos y después se arrepintió de hacerlo.
-Fue testigo de la Resurrección de Jesús.
-Jesús, después de resucitar, le preguntó tres veces si lo amaba y las tres veces respondió que sí. Entonces, Jesús le confirmó su misión como jefe Supremo de la Iglesia.
-Estuvo presente cuando Jesús subió al cielo en la Ascensión y permaneció fiel en la oración esperando al Espíritu Santo.
-Recibió al Espíritu Santo el día de Pentecostés y con la fuerza y el valor que le entregó, comenzó su predicación del mensaje de Jesús. Dejó atrás las dudas, la cobardía y los miedos y tomó el mando de la Iglesia, bautizando ese día a varios miles de personas.
-Realizó muchos milagros en nombre de Jesús.

San Pablo:
Su nombre hebreo era Saulo. Era judío de raza, griego de educación y ciudadano romano. Nació en la provincia romana de Cilicia, en la ciudad de Tarso. Era inteligente y bien preparado. Había estudiado en las mejores escuelas de Jerusalén.
Era enemigo de la nueva religión cristiana ya que era un fariseo muy estricto. Estaba convencido y comprometido con su fe judía.
En el camino a Damasco, se le apareció Jesús en medio de un gran resplandor, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” ( Hechos de los Apóstoles 9, 1-9.20-22.).
Con esta frase, Pablo comprendió que Jesús era verdaderamente Hijo de Dios y que al perseguir a los cristianos perseguía al mismo Cristo que vivía en cada cristiano.
La conversión de Pablo fue total y es el más grande apóstol que la Iglesia ha tenido. Fue el “apóstol de los gentiles” ya que llevó el Evangelio a todos los hombres, no sólo al pueblo judío. Comprendió muy bien el significado de ser apóstol, y de hacer apostolado a favor del mensaje de Jesús. Fue fiel al llamado que Jesús le hizo en al camino a Damasco.

San Pedro y San Pablo

San Pedro y San Pablo

San Pedro y San Pablo son apóstoles, testigos de Jesús que dieron un gran testimonio. Se dice que son las dos columnas del edificio de la fe cristiana. Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.

Horarios de verano.

Los horarios de misa en verano en las distintas parroquias son los siguientes:

-PARROQUIA:
Martes,Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado: a las 21:00 horas.
Domingo……………………………..: a las 12:00 horas.

– CAPILLA ESPERANZA:
Domingo……………………………..: a las 10:00 horas.

-CAPILLA ROSARIO:
Sábado………………………………: a las 13:00 horas.

-CONVENTO:
Domingo…………………………….: a las 21:00 horas.

misa

Confirmaciones

Hoy han recibido el sacramento de la confirmación un total de 116 adultos de nuestra parroquia , una vez han concluido su periodo de preparación y catequesis impartida por el Párroco todos los martes.
Estas confirmaciones ha sido un poco particular ya que nuestro Párroco a confirmado junto al Sr. D. Diego Pérez Ojeda vicario Episcopal de la Vicaria Este, otorgado dicho permiso por D. Diego.

DSCF9107

DSCF9025

DSCF9028

DSCF9032

DSCF9041

DSCF9043

DSCF9052

DSCF9054

DSCF9056

DSCF9064

DSCF9073

DSCF9102

DSCF9106

Nuevo blogspot del Párroco

Ya podéis seguir todos los escritos, reflexiones,artículos, etc,etc, del Párroco en su nuevo blog, donde encontrareis todos los escritos de su cronicón con diapositivas en la siguiente dirección: cronicondefranciscozuarezsalguero.blogspot.com
Espero sea de vuestro agrado y disfrutéis de sus magnificas obras.

d-francisco

 

Viaje Peregrinación

Desde la parroquia se esta organizando un viaje peregrinación a ,San Francisco Javier (Navarra).
Descubre siente y vive la vida de San Francisco Javier. El Santuario de Javier es un espacio donde es posible que el hombre de hoy, de ayer y del mañana reciba una Buena Noticia que le ayude a seguir el camino de la Vida.

IMG-20160524-WA0001[1]

Encuentro Parroquial

ENCUENTRO PARROQUIAL
(Martes 7 de junio de 2016)

Jesús compasivo (Mt 9, 32-38)

Proclamación del santo Evangelio.

Salían ellos todavía [los dos ciegos], cuando le presentaron [a Jesús] un mudo endemoniado. Y expulsado el demonio, rompió a hablar el mudo. La gente, admirada, decía: “Jamás se vio cosa igual en Israel”. Pero los fariseos decían: “Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios”.
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dice a sus discípulos: “La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies”.

+ El evangelio de hoy nos presenta dos hechos: 1) la curación de un endemoniado mudo (Mt 9, 32-34) y 2) un resumen o sumario del actuar de Jesús (Mt 9, 35-38).

+ Estos dos episodios enmarcan la parte narrativa de los capítulos 8 y 9 del Evangelio según San Mateo, donde el evangelista trata de mostrarnos cómo Jesús ponía en práctica sus enseñanzas impartidas o proclamadas en el Sermón de la Montaña (capítulos 5-7), el primer gran discurso de Jesús en Mt.

+ Al principio de nuestro relato de hoy, en un único versículo, nos dice Mateo que un endemoniado mudo fue presentado ante Jesús, y que Jesús expulsó el demonio y el mudo empezó de nuevo a hablar.

+ Lo que impresiona en la actitud de Jesús, aquí y en todos los cuatro evangelios, es el cuidado y su cariñosa cercanía con las personas enfermas. Las enfermedades eran muchas, y no existía la seguridad social, ni había las necesarias atenciones médicas para todos. Las enfermedades no eran sólo corporales: mudez, parálisis, lepra, ceguera y muchos otros males. En el fondo, estos males eran apenas una manifestación de un mal mucho más amplio y bastante más profundo que arruinaba la salud de la gente, a saber, el abandono total y el estado deprimente y no humano en que se veía obligada a vivir. Las actividades y las curaciones de Jesús se dirigían no sólo contra las deficiencias corporales, sino también y sobre todo contra ese mal mayor del abandono material y espiritual en que la gente se veía obligada a pasar los pocos años de su vida. Pues, además de la explotación económica que robaba la mitad de los ingresos familiares, la religión oficial de la época, en vez de ayudar a la gente a encontrar en Dios la fuerza y a tener esperanza, enseñaba que las enfermedades eran un castigo de Dios por el pecado. Aumentaba en la gente el sentimiento de exclusión y de condena. Jesús hacía lo contrario. La acogida llena de ternura y la curación de los enfermos formaban parte del esfuerzo más amplio para rehacer la relación humana entre las personas y restablecer la convivencia comunitaria en los poblados y en las aldeas de su tierra, Galilea.

+ Se nos ofrece una doble interpretación (por parte de la gente y por parte de los fariseos) de la curación del endemoniado mudo. Ante la curación del endemoniado mudo, la reacción de la gente es de admiración y de gratitud: “¡Nunca se vio cosa semejante en Israel!”. La reacción de los fariseos es de desconfianza y de malicia: “Por el Príncipe de los demonios expulsa a los demonios”. No pudiendo negar los hechos que producen la admiración de la gente, la única manera que los fariseos tienen para neutralizar la influencia de Jesús ante la gente es atribuir la expulsión al poder del maligno. Cuando no se tienen argumentos, se echa mano al insulto, a la descalificación. En San Marcos (3, 22-27) se expone una larga argumentación de Jesús para poner de manifiesto la malicia y la falta de coherencia de la interpretación de los fariseos. Aquí en San Mateo no hay ninguna respuesta de Jesús a la interpretación de los fariseos, pues cuando la malicia es evidente, la verdad y la bondad brillan por sí mismas.

+ En el v. 35 se nos muestra a Jesús recorriendo incansable los poblados y las aldeas. Es bonita la descripción de la actividad de Jesús, en la que se manifiesta la doble preocupación antes aludida: la cercana acogida llena de ternura y la curación de los enfermos: Jesús recorría todos esos lugares enseñando en las sinagogas, propagando la Buena Nueva del Reino y curando todo tipo de enfermedades y dolencias. En los capítulos anteriores, ya había aludido San Mateo a esta actividad ambulante de Jesús por los poblados de Galilea (Mt 4, 23-24; 8, 16).

+ En el v. 36 contemplamos la compasión de Jesús: “Al ver a tanta gente, Jesús sintió compasión de la muchedumbre, porque estaban vejados y abatidos, como ovejas sin pastor”. Los que debieran ser pastores no lo son, no cuidan del rebaño sino que lo maltratan y se aprovechan de él. Jesús sí trata de ser pastor, quieres ser buen pastor, que da la vida por las ovejas (cf. Jn 10). El evangelista Mateo ve en esta imagen la realización de la profecía del Siervo de Yahvé: “Él soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias” (Mt, 8, 17 a Is 53, 4). Y así son “bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados” (Mt 5, 5). Al igual que Jesús, la gran preocupación del Siervo era “encontrar una palabra de consuelo para quien se encontrara desanimado, alentando al desvalido” (Is 50, 4). La misma compasión para con el pueblo abandona-do, Jesús la mostró en ocasión de la multiplicación de los panes: son como ovejas sin pastor (Mt 15, 32). El Evangelio según San Mateo tiene una preocupación constante en revelar a los judíos convertidos de las comunidades de Galilea y de Siria que Jesús es el Mesías anunciado por los profetas. Por esto, muestra frecuentemente cómo en las actividades o el obrar de Jesús se realizan las profecías (cf. Mt 1, 23; 2, 5.15.17.23; 3, 3; 4,14-16; etc.).

+ Con los vv. 37-38 se cierra o concluye este poquito del Evangelio al que hoy nos hemos acercado, diciéndonos Jesús que la mies es mucha, siendo pocos los obreros. Jesús transmite a los discípulos –nos transmite a nosotros– la preocupación y la compasión que lo animan por dentro: “Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies”.

Piensa, hermano/a:

¿Tienes tú compasión?
En la historia de la humanidad, ahora mismo, nunca hubo tanta gente cansada y hambrienta. La TV divulga los hechos, lamentables situaciones, pero no ofrece habitualmente respuestas ni soluciones. ¿Tenemos los cristianos la misma compasión de Jesús? ¿La irradiamos a los demás?
La bondad de Jesús para con los pobres y los enfermos era molesta para los fariseos. Ellos recurren a la malicia para deshacer y neutralizar el malestar causado por Jesús. ¿No crees que haya muchas actitudes buenas en las personas que me incomodan? ¿Cómo las interpreto: con admiración agradecida como la gente o con malicia como los fari-seos?
¿Qué hay en mí: bondad o maldad?

Triduo Sagrado Corazón de Jesús

El 31 de mayo comienzo del triduo al Sagrado Corazón de jesús,la predicación correrá a cargo del Vicario Parroquial D. Alerto Jaime Manzano.
Los cultos darán comienzo a las 20:30 con el rezo del santo rosario y las letanía del Sagrado Corazón de Jesús.
Durante los días 31 de mayo 1 y 2 de junio , culminando el viernes 3 con la solemne función.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS   , EN VOZ CONFÍO.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS , EN VOZ CONFÍO.

Encuentro parroquial

ENCUENTRO PARROQUIAL
(Martes 31 de mayo de 2016)

Jesús cura a dos ciegos (Mt 9, 27-31)

Proclamación del santo Evangelio.

Cuando Jesús se iba de allí, le siguieron dos ciegos gritando: “¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!”. Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dice: “¿Creéis que puedo hacer eso?”. Respondieron: “Sí, Señor”. Entonces les tocó los ojos diciendo: “Hágase en vosotros según vuestra fe”. Y se abrieron sus ojos. Jesús les ordenó severamente: “¡Mirad que nadie lo sepa!”. Pero ellos, en cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella comarca.

Otra vez, el evangelio de hoy nos pone delante el encuentro de Jesús con la miseria humana. Jesús atiende a todos. Acoge a las personas y en su acogida entrañable revela el amor de Dios que ilumina.

+ Dos ciegos siguen a Jesús y gritan: “¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!”. A Jesús no le gustaba mucho el título de Hijo de David. Critica la enseñanza de los escribas que decían que el Mesías tenía que ser hijo de David: “El mismo David lo llama su Señor: ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?” (Mc 12, 37).

+ Cuando Jesús llega a casa, pregunta a los ciegos: “¿Creéis que puedo hacer lo que pedís?”. Y ellos responden que sí. Es verdad que no tienen muy correcta la doctrina en la cabeza, pero tienen fe, como demuestran al acercarse a Jesús, haciéndolo de corazón. Lo que se tiene (o se deja de tener) en el corazón es más importante que lo que se tiene (o se deja de tener) en la cabeza. La doctrina de los dos ciegos no era muy correcta, ya que llamaban a Jesús Hijo de David. Pero a Jesús, en definitiva, no le importa que le llamen así, a él le importa que tengan fe.

+ Entonces les toca los ojos y les dice: “Hágase en vosotros según vuestra fe”. Y se abrieron sus ojos, se abrieron ellos a la fe, quedando curados.

+ Conviene que no olvidemos el detalle de la hospitalidad. Jesús llega a casa y entran allí también los dos ciegos, haciéndolo como lo más normal del mundo. Tener fe es vivir en la intimidad de Jesús, vivir como en su casa, tenerle una confianza de domicilio. Pensemos si se da actualmente y entre nosotros o con los demás este ambiente o clima de confianza. ¿Qué pensáis?

+ Finalmente, consideremos esto: Jesús pide que no divulguen el milagro. Pero ellos no hacen caso, la prohibición no es respetada. Los dos ciegos salen y difunden la Buena Noticia. Anunciar el evangelio, es decir la Buena Noticia, quiere decir compartir con los demás el bien que Dios nos hace en la vida. En realidad, no otra cosa es evangelizar, que es mucho más que impartir una doctrina o velar en extremo por que ésta sea ortodoxa.

¿Tienes en tu vida algo bueno que Dios te ha hecho y que puedas comunicar a los demás?
¿Qué te parecen estos dos ciegos que, al actuar de buena fe y siguiendo a Jesús, salen de su oscuridad?

He aquí, para orar y concluir las reflexiones de hoy, algo referente al Salmo 89 (88):

“Dichoso el pueblo que sabe aclamarte: caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro. Tú eres su honor y su fuerza, y con tu favor realzas nuestro poder. Porque el Señor es nuestro escudo, y el Santo de Israel nuestro rey”.

Tu poder es nuestra garantía. Tu fortaleza es nuestra seguridad. Nos gloriamos porque eres el Dios que nos salva. Nos alegramos de tu poder, y nos encanta repetir las historias de tus maravillas. Tu historia es nuestra historia, y tu Espíritu nuestra vida. Nuestro destino como pueblo tuyo en la tierra es llevar a cabo tu divina voluntad, y por eso te adoramos en tus designios acatando tu majestad. Tú eres nuestro Dios, y nosotros somos tu pueblo.
Tus palabras son fuerza en nuestro corazón, luz en nuestros ojos y música de alegría en nuestros oídos (resonancias del Magníficat):

“Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David mi siervo: ‘Te fundaré un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades’. Encontré a David mi siervo y lo he ungido con óleo sagrado; para que mi mano esté siempre con él y mi brazo le haga valeroso. Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán, por mi nombre crecerá su poder. Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable; le daré una posteridad perpetua y un trono duradero como el cielo”.

Palabras consoladoras, de esperanza, sobre todo viniendo como vienen de labios de quien es la verdad misma. Sólo queda una duda mortificante: si te fallamos, si tu pueblo se extravía, si el rey se hace indigno del trono, ¿no hará eso que se anule la promesa y se deshaga la alianza? Y aquí vienen las palabras tranquilizadoras de tu propia boca.

“Si sus hijos abandonan mi ley y no siguen mis mandamientos, si profanan mis preceptos y no guardan mis mandatos, castigaré con la vara sus pecados y a latigazos sus culpas; pero no les retiraré mi favor ni desmentiré mi fidelidad, no violaré mi alianza ni cambiaré mis promesas. Una vez juré por mi santidad no faltar a mi palabra con David; su linaje será perpetuo, y su trono como el sol en mi presencia, como la luna que siempre permanece: su solio será más firme que el cielo”.

Divinas palabras de infinito aliento. Nosotros podremos fallarte, pero tú no nos fallarás nunca. Si desobedecemos, sufriremos el castigo correspondiente (las consecuencias), pero la promesa de Dios permanecerá intacta, y el trono seguirá asegurado para los descendientes de David para siempre. El juramento es sagrado y no será violado jamás. La palabra de Aquél que hizo el cielo y la tierra ha quedado empeñada a favor nuestro. El futuro está asegurado.

Y sin embargo…

“Sin embargo, tú te has encolerizado con tu Ungido, lo has rechazado y desechado; has roto la alianza con tu siervo y has profanado hasta el suelo su corona. Has quebrado su cetro glorioso y has derribado su trono; has cortado los días de su juventud y lo has cubierto de ignominia”.

Ignominia es lo único que nos queda. Somos tu pueblo, tu Ungido es Hijo tuyo y Señor nuestro, su trono es el lugar que ocupa en los corazones de los hombres y en el gobierno de la sociedad. Y la sociedad no se acuerda hoy mucho de tu Hijo, Señor. Sólo cierto respeto a distancia, cierta cortesía de etiqueta, cierto protocolo. Pero poca obediencia y escasa devoción, incluso un nulo seguimiento de verdad o de corazón. La humanidad no acepta a tu Rey, Señor, y su trono dista mucho de ser universal. Los que lo amamos sufrimos al ver su ley despreciada y su persona olvidada. Nos duele ver que la situación no mejora; al contrario, parece alejarse más y más de tu Reino, y no sabemos cuánto va a durar esto.

“¿Hasta cuándo, Señor, estarás escondido y arderá como fuego tu cólera? ¿Dónde está, Señor, tu antigua misericordia que por tu fidelidad juraste a David? Acuérdate, Señor, de la afrenta de tus siervos: lo que tengo que aguantar de las naciones, de cómo afrentan, Señor, tus enemigos, de cómo afrentan las huellas de tu Ungido”.

Y así acaba el Salmo en abrupta elocuencia. La bendición y el amén del último verso (53) son sólo una rúbrica añadida para marcar el fin del tercer libro o conjunto seriado de los Salmos. Este Salmo como tal acaba con el dolor amargo de las afrentas que sufren los afrentados o que sufrimos nosotros si nos encontramos entre ellos.

A ti te toca ahora hablar, seguir hablándonos, Señor.

Encuentro Parroquial

ENCUENTRO PARROQUIAL

Martes 24 de mayo de 2016

Una hemorroisa y la hija muerta de un jefe
(Mt 9, 18-26)

Del Evangelio según Mateo 9,18-26

Así les estaba hablando, cuando se acercó un magistrado y se postraba ante él diciendo: “Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá”. Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos. En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: “Con sólo tocar su manto, me salvaré”. Jesús se volvió, y al verla le dijo: “¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado”. Y se sanó la mujer desde aquel momento. Al llegar Jesús a casa del magistrado y ver a los flautistas y la gente alborotando, decía: “¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida”. Y se burlaban de él. Pero una vez echada fuera la gente, entró él, la tomó de la mano, y la muchacha se levantó. Y esta noticia se divulgó por toda aquella comarca.

El evangelio de hoy nos lleva a meditar dos milagros de Jesús a favor de dos mujeres. El primero fue a favor de una mujer considerada impura por una hemorragia irregular, que padecía desde hacía doce años. El otro, a favor de una muchacha que acababa de fallecer. Según la mentalidad de la época, cualquier persona que tocara la sangre o un cadáver era considerada impura y quien la tocaba, quedaba impuro/a. Sangre y muerte ¡eran factores de exclusión! Por esto, esas dos mujeres eran personas marginadas, excluidas de la participación en comunidad. Quien las tocara, quedaría impuro/a, impedido/a de participar en la comunidad y no podía relacionarse con Dios. Para poder ser readmitida en la plena participación comunitaria, la persona tenía que pasar por el rito de la purificación, prescrito por las normas de la ley. Ahora, curando a través de la fe la impureza de aquella señora, Jesús abrió un camino nuevo para Dios, un camino que no dependía de los ritos de purificación, controlados por los sacerdotes. Al resucitar a la muchacha, venció el poder de la muerte y abrió un nuevo horizonte para la vida.

Mateo 9, 18-19: La muerte de la muchacha. Mientras Jesús estaba hablando, un jefe del lugar vino a interceder para su hija que acababa de morir. Él pide a Jesús que fuera a imponer la mano a la muchacha, “y ella vivirá”. El jefe cree que Jesús tiene el poder de devolver la vida a la hija. Señal de mucha fe en Jesús, de parte del padre de la muchacha. Jesús se levanta y va con él, llevando consigo a quienes le siguen. Tenemos, pues, la curación de la mujer con doce años de hemorragia y la resurrección de la muchacha. El evangelio de Marcos presenta los mismos dos episodios, pero con muchos detalles: el jefe se llamaba Jairo, y era uno de los jefes de la sinagoga. La muchacha no estaba muerta todavía, y tenía doce años, etc. (Mc 5, 21-43). Mateo abrevió la narración tan viva de Marcos.

Mateo 9, 20-21: La situación de la mujer. Durante la caminada hacia la casa del jefe, una mujer que sufría desde hacía doce años de hemorragia irregular, se acerca a Jesús en busca de curación. ¡Doce años de hemorragia! Por esto vivía excluida, pues, como dijimos, en aquel tiempo la sangre volvía impura a la persona. Marcos informa que la mujer se había gastado todo su patrimonio con los médicos y, en vez de estar mejor, estaba peor (Mc 5, 25-26). Había oído hablar de Jesús (Mc 5,27). Por esto, nació en ella una nueva esperanza. Decía: “Con sólo tocar su manto me salvaré”. El catecismo de la época mandaba decir: “Si toco su ropa, quedo impuro”. La mujer pensaba exactamente lo contrario. Señal de mucho valor. Señal de que las mujeres no estaban del todo de acuerdo con todo lo que las autoridades religiosas enseñaban. ¡La enseñanza de los fariseos y de los escribas no consiguió controlar el pensamiento de la gente! ¡Gracias a Dios! La mujer se acercó a Jesús por detrás, tocó su manto, y quedó curada.

Mateo 9, 22: La palabra iluminadora de Jesús. Jesús se da la vuelta y, viendo a la mujer, declara: “¡Animo, hija! Tu fe te ha salvado”. Frase breve, pero que deja transparentar tres puntos muy importantes:

(a) Al decir “hija”, Jesús acoge a la mujer en la nueva comunidad, que se formaba a su alrededor. Ella deja de ser una excluida.

(b) Acontece de hecho aquello que ella esperaba y creía. Queda curada. Muestra esto, de que el catecismo de las autoridades religiosas no era correcto y que en Jesús se abría un nuevo camino para que las personas pudiesen obtener la pureza exigida por la ley y entrar en contacto con Dios.

(c) Jesús reconoce que, sin la fe de aquella mujer, él no hubiera podido hacer el milagro. La curación no fue un rito mágico, sino un acto de fe.

Mateo 9, 23-24: En la casa del jefe. En seguida, Jesús va para la casa del jefe. Viendo el alboroto de los que lloraban por la muerte de la muchacha, Jesús manda que todo el mundo salga de la casa Dijo: “La muchacha no ha muerto. ¡Está dormida!”. La gente se ríe, porque sabe distinguir cuando una persona está dormida o cuando está muerta. Para la gente, la muerte era una barrera que nadie podía superar. Es la risa de Abrahán y de Sara, esto es, de los que no consiguieron creer que nada es imposible para Dios (Gn 17, 17; 18, 12-14; Lc 1, 37). Las palabras de Jesús tienen un significado más profundo aún. La situación de las comunidades del tiempo de Mateo parecía una situación de muerte. Ellas también tenían que oír: “¡No es muerte! ¡Ustedes están durmiendo! ¡Despiértense!”.

Mateo 9, 25-26: La resurrección de la muchacha. Jesús no dio importancia a la risa del pueblo. Esperó que todos estuvieran fuera de la casa. Luego entró, tomó a la muchacha por la mano y se levantó. Marcos conserva las palabras de Jesús: “¡Talita kumi!”, lo que quiere decir: Muchacha, ¡levántate! (Mc 5, 41). La noticia se esparció por toda aquella región. Y la gente creyó que Jesús es el Señor de la vida que vence la muerte.

Pensemos:

¿Cuáles son hoy las personas que se sientes excluidas de la participación plena en la comunidad cristiana?
¿Cuáles son los factores que hoy causan la exclusión de tantas personas y le dificultan la vida tanto en familia como en la sociedad?
“La muchacha no ha muerto. ¡Está dormida!” ¿Estás durmiendo? Pues, ¡despierta!
¿Soy de aquellos que se ríen?

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.